Investigadores del Ibsal logran diagnosticar enfermedades raras vigilando trastornos sanguíneos

La Unidad de Trombosis y Hemostasia del Servicio de Hematología del Hospital Universitario de Salamanca ha recibido el Premio al mejor artículo publicado sobre Trombosis y Hemostasia. Son pacientes bajos de plaquetas diagnosticados con otras enfermedades.
La Unidad de Trombosis y Hemostasia del Servicio de Hematología del Hospital Universitario de Salamanca ha recibido el Premio al mejor artículo publicado sobre Trombosis y Hemostasia. Son pacientes bajos de plaquetas diagnosticados con otras enfermedades.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La Unidad de Trombosis y Hemostasia del Servicio de Hematología del Hospital Universitario de Salamanca recibió el Premio al mejor artículo publicado sobre Trombosis y Hemostasia, en el Congreso Nacional de Hematología LX SEHH – XXXIII SETH celebrado el pasado mes de octubre en Granada.

 

José Ramón González Porras, jefe del grupo Patología Trombótica del IBSAL, junto con los doctores José María Bastida, Rocío Benito, Jesús María Hernández Rivas y José Rivera y María Lozano, estos últimos del Centro Regional de Hemodonación de Murcia, han sido los autores del trabajo titulado “Introducing high-throughput sequencing into mainstream genetic diagnosis practice in inherited platelet disorders”.

Este trabajo, con 92 pacientes del territorio nacional e internacional, ha permitido aplicar por primera vez en España y con éxito la secuenciación masiva en el diagnóstico de los pacientes con Trastornos Plaquetarios Congénitos. Estas enfermedades son un grupo heterogéneo de trastornos que predisponen al sangrado, generalmente moderado- grave e incluso otras complicaciones adicionales, como riesgo de desarrollar leucemias agudas, sordera, cataratas, arteriosclerosis y cardiopatía.

 

“La aplicación del panel de genes aumenta el éxito en el diagnóstico”

Debido a su gran heterogeneidad clínica y genética, en la mayoría de ellos no existe una prueba patognomónica para diagnosticarlos. Por tanto, estos pacientes necesitan multitud de pruebas de laboratorio, muy complejas para intentar llegar a una conclusión final. Esto conlleva a un retraso en alcanzar el diagnóstico final, un consumo de recursos sanitarios e incluso el riesgo a recibir tratamientos subóptimos e inapropiados. “Muchas veces obtienen un diagnóstico equivocado porque se confunden con otras enfermedades. Por eso es tan importante avanzar en estos análisis genéticos”, explican.

La tecnología aplicada por el grupo de trabajo “ha permitido analizar simultáneamente más de 70 genes en 92 pacientes mejorando su rendimiento diagnóstico hasta un 90% en los casos que había una sospecha inicial clara. Además, la mayoría de los pacientes pudieron recibir el consejo genético apropiado así como tratamientos dirigidos para resolver su sintomatología”. Antes se identificaban menos de un 40% de los casos, pero al aplicar el panel de genes que diseñan mediante la secuenciación masiva, el diagnóstico se incrementó hasta el 70%.

 

Otra parte del proyecto es la generación de modelos de ratón que permiten confirmar si una mutación es causante de una enfermedad. Mediante la técnica CRISPR de edición genética los científicos introducen la variable en el animal y observan los resultados.

Este Premio es fruto del esfuerzo colectivo que realiza el Hospital Universitario de Salamanca, el Centro de Investigación del Cáncer, el IBSAL y el Centro Regional de Hemodonación de Murcia entre otros.

 

Hacia un tratamiento para la enfermedad de Huntington

Publicado en junio 12, 2019

Amparo Tolosa, Genotipia

Un estudio recientemente publicado en el New England Journal of Medicine ofrece resultados prometedores para el que podría convertirse en el primer tratamiento para la enfermedad de Huntington.

estructura de la proteina de huntington
Estructura aminoterminal de la proteína huntingtina.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La enfermedad de Huntington es una enfermedad neurodegenerativa hereditaria producida por la expansión de una región repetitiva del  gen HTT, que lleva a la formación de una proteína mutante tóxica para las células nerviosas. Una de las características genéticas de la enfermedad de Huntington es que la presencia de la expansión patogénica en una de las dos copias del gen ya es suficiente para desarrollar la enfermedad. Esto se debe a que el efecto de la proteína mutante, que es degradada en pequeños fragmentos que se acumulan y comprometen la función de las neuronas, no puede ser compensado por la acción de la proteína normal.

Una aproximación terapéutica que ha sido abordada con éxito en animales modelo de la enfermedad es la  reducción de proteína mutante mediante la utilización de oligonucleótidos dirigidos a su ARN mensajero.  Los oligonucleótidos se unen al ARN mensajero de la versión mutante de la proteína y activan su degradación por la célula, por lo que el resultado final es la menor producción de proteína tóxica.  Esta estrategia ha conseguido revertir diferentes síntomas de la enfermedad en ratones y no ha desencadenado efectos adversos al utilizarse en primates no humanos.

Confirmada su efectividad en modelos animales, quedaba por determinar si la aproximación podría resultar eficaz y, especialmente, si resultaba segura, en pacientes humanos. El reciente artículo publicado en New England Journal of Medicine acaba de publicar los primeros resultados obtenidos en un ensayo clínico en el que han participado 46 pacientes.

Los investigadores dividieron a los pacientes en cinco grupos diferentes: un grupo recibió placebo y los otros cuatro recibieron diferentes dosis de un fármaco basado en oligonucleótidos dirigidos a reducir la expresión de proteína huntingtina mutante.  En total cada paciente recibió cuatro sesiones del tratamiento, denominado RG6042, consistente en una inyección de oligonucleótidos directa al fluido cerebroespinal, una cada cuatro semanas.

La terapia está dirigida a reducir la cantidad de proteína huntingtina mutante mediante la utilización de oligonucleótidos dirigidos a su ARN mensajero. Imagen: Genotipia
La terapia está dirigida a reducir la cantidad de proteína huntingtina mutante mediante la utilización de oligonucleótidos dirigidos a su ARN mensajero. Imagen: Genotipia

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El primer objetivo del ensayo clínico era demostrar la seguridad de la terapia. En este sentido, los resultados son muy prometedores puesto que no se observó ningún evento adverso grave en los pacientes tratados con oligonucleótidos. Los únicos efectos negativos observados estuvieron relacionados con la inconveniencia de las inyecciones lumbares como método de administración.

En segundo lugar, los investigadores querían determinar diferentes características farmacocinéticas del tratamiento, relacionadas con los efectos de los oligonucleótidos y su concentración en el fluido espinal.  En este caso, el equipo observó que se producía una reducción de proteína mutante en el fluido cerebroespinal dependiente de la concentración de tratamiento utilizada. Para las dosis más elevadas los investigadores observaron una reducción de la concentración de Huntingtina mutante de un 40% de media, llegando en algunos casos al 60%.

Ambos resultados, la seguridad del tratamiento y su efectividad para reducir los niveles de proteína huntingtina, resultan especialmente positivos y han resultado vitales para el diseño de un nuevo ensayo clínico dirigido a evaluar si el tratamiento resulta eficaz para reducir los síntomas en los pacientes. Para este nuevo ensayo los investigadores planean tratar y realizar el seguimiento de 660 pacientes a lo largo de dos años. El número elevado de pacientes, unido a la mayor duración del proyecto, permitirán obtener una idea más precisa y conclusiva de la efectividad de la terapia.

“Estamos muy emocionados de avanzar a un ensayo en fase 3 global patrocinado por F.Hoffmann-LaRoche, que ha licenciado la medicina, para ver si el tratamiento antisentido regular intratecal reduce la progresión clínica de la enfermedad”, señala Sarah Tabrizi, primera firmante del trabajo. “Este es un momento importante en la investigación clínica de pacientes con enfermedad de Huntington y familiares y estamos trabajando junto con la comunidad global para hacer posible este ensayo”.

Los resultados iniciales del ensayo ya finalizado fueron anunciados a finales de 2017 y pocos meses después la revista Science dedicó un reportaje a la primera paciente tratada, que declaró cierta mejoría en sus síntomas. La publicación de los resultados del ensayo en New England Journal of Medicine respalda la realización del nuevo ensayo a través de la revisión del trabajo por otros expertos científicos.  “La publicación revisada por pares de estos emocionantes resultados del primer ensayo exitoso en reducir la huntingtina es un paso crucial que nos permite actualizarnos y solicitar la experiencia combinada de la comunidad global de investigadores en enfermedad de Huntington”, destaca Ed Wild, Director Asociado en el Centro de la Enfermedad de Huntington de la Universidad UCL y coautor del artículo.

Investigación original: Tabrizi SJ, et al. Targeting Huntingtin Expression in Patients with Huntington’s Disease. NEJM. 2019. Doi: http://dx.doi.org/10.1056/NEJMoa1900907

“No hablo, no puedo oler, no me muevo, pero sueño y quiero despertar mañana”

El exdirectivo del banco Santander habla de su vida en la última fase de su enfermedad y exige al Estado recursos para que el poder adquisitivo no determine la supervivencia de los enfermos de ELA

Francisco Luzón y su esposa, María José Arregui, con su perro 'Lucas' en su casa de Madrid. CARLOS ROSILLO | LUIS MANUEL RIVAS Luz Sánchez-Mellado
Francisco Luzón y su esposa, María José Arregui, con su perro ‘Lucas’ en su casa de Madrid. CARLOS ROSILLO | LUIS MANUEL RIVAS
Luz Sánchez-Mellado

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Madrid 23 JUN 2019 – 17:53 CEST

Cae la tarde, el sol se filtra por la cristalera y la nívea pelambrera de Francisco Luzón brilla que rabia en la penumbra del salón de esta mansión alquilada. Esta mañana, desde su cama adaptada, ha mirado a María José Arregui, su esposa, volteando insistentemente los ojos al techo. Lo cuenta ella: “¿Estás viendo a Dios, Paco?’, le he preguntado, porque a esto, o le echas humor o te hundes. Le he acercado la tableta y lo que quería es que le lavaran el pelo para salir guapo en las fotos”. Así que, aunque hoy no tocaba porque hay que armar un lío tremendo y lo hacen cada dos días, uno de los tres auxiliares que se turnan para atenderle las 24 horas le ha lavado la cabeza a Paco y así le luce el pelo. Luzón sonríe al escuchar a su mujer. Impresiona ver la viveza de sus ojos en un cuerpo y un rostro absolutamente inmóviles.

Pregunta. ¿Cómo está?

 Respuesta. Físicamente mal, incapacitado al 100%. Anímicamente muy bien, con el cerebro más activo y positivo que nunca.

P.¿En qué piensa un hombre que solo puede pensar?

R. Ahora mi vida es un pensamiento permanente. Pienso que la vida es hermosa porque me ha dado una mujer y unos hijos ejemplares. Pienso, más que nunca, que he sido afortunado.

P. ¿Se cabreó con el diagnóstico? ¿Cuánto tardó en asumirlo?

P. No, no me enfadé con nadie, pero me destrozó. Interioricé que tenía ELA pasado medio año y vi que podía ser una oportunidad de seguir siendo yo mismo.

Luzón ni habla ni escribe. Usa una tableta que le ponen ante los ojos, mira letra a letra el teclado y un sintetizador reproduce sus palabras. Así, asistido por María José, tardó dos días en contestar a estas preguntas. Hoy nos recibe para recrear el proceso y hacer las fotos y el vídeo. Puede que sea la última entrevista cara a cara que conceda.

Francisco, Paco, Luzón (Cañavate, Cuenca, 71 años) fue directivo del Banco Santander. Se retiró en 2012 con una jubilación millonaria. Al año notó síntomas. Y en 2014 le diagnosticaron Esclerosis Lateral Amiotrófica, enfermedad degenerativa incurable con una esperanza de vida media de cinco años. En 2011, se había casado en segundas nupcias con Arregui, de 51 años, propietaria de la academia que contrató el banco para enseñar portugués a sus directivos tras su expansión por Brasil. El primer año con ELA, Luzón y Arregui viajaron por el mundo buscando soluciones. No las hay.

Para encontrarlas, Luzón creó la Fundación que lleva su nombre, a la que aportó millón y medio de euros y la energía que le queda. Hace año y medio, cuando se sometió a la traqueostomía que le mantiene con vida, se mudaron de su pisazo de la exclusiva calle Zurbano, en Madrid, a este chalé alquilado a las afueras, adaptado a sus limitaciones de movilidad hasta el punto de contar con una entrada para ambulancias, y del que Luzón solo sale para sus frecuentes ingresos en La Paz, el hospital público donde le atienden. El mejor, según Arregui, después de haber estado en algunos de los más reputados, y caros, centros privados.

Ver en una tele gigantesca desde Juego de Tronos a las sesiones del juicio del procés y los telediarios, y wasapear a ojo con su mujer, hijos y nietos son las únicas distracciones del exbanquero. Casi no recibe visitas, así que hoy es una excepción en su rutina. “No me lo has puesto fácil en la entrevista”, nos suelta el sintetizador al entrar en la pieza donde Paco reposa en una silla-cama rodeado de María José, Isaías, el cuidador de turno, y Lucas, el perro de la casa, que le salta al regazo y le lame las manos. Impresiona el ruido del respirador insuflándole aire por la traqueostomía.

P. ¿La ELA espanta a la gente?

R. Sí. Solo conservo tres amigos de mi pasado. Pero he ganado muchos: enfermos, médicos, científicos, los patronos de la Fundación y otras personas que me agradecen lo que estoy haciendo.

P. ¿Qué es la esperanza para un hombre desesperado?

R. La esperanza es el sueño del hombre despierto. Sueño con que la ELA sea curable y, mientras, que los enfermos sean tratados con la dignidad que merece la persona en el tramo final de su vida. No soy un hombre desesperado.

P. ¿A qué credo o clavo se agarra para abrir los ojos cada día?

R. Creo en Dios. Me parece que el cosmos y la vida sin él no tienen sentido. Cada mañana agradezco a Dios el nuevo día.

P. ¿Para qué sirve el dinero cuando no sirve de nada?

R. No es cierto. Ahí está el caso de Amancio Ortega y el mío. He creado una Fundación para ayudar a mis compañeros con ELA. El dinero es como el estiércol: de nada sirve si no se esparce.

P. Pfizer no acometió un ensayo clínico por su gran coste. Usted fue banquero. ¿Lo entiende?

R. No. Eso no es tener responsabilidad social, imprescindible en todas las empresas, en especial en las farmacéuticas.

P. Es manchego. ¿Es más Quijote que Sancho tras la enfermedad? ¿Idealista o pragmático?

R. Soy más Quijote que nunca. He conseguido lo que he conseguido porque siempre he sido un soñador, y ahora más que nunca.

Se hace de noche. Luzón está cansado. Isaías ha tenido que aspirarle las flemas. Al irnos, nos cruzamos con Ainara y Jon, los dos nietos pequeños de Paco, que vienen a cenar y a dormir en casa del abuelo, al que le cuentan sus cuitas antes de salir a triscar por el inmenso jardín de la casa. El domingo pasado fueron otros dos hermanitos, dos niños de 13 y 5 años de Aranjuez, enfermos de ELA por mutación genética, quienes merendaron aquí invitados por el hombre que da nombre a la Fundación que investiga sobre su enfermedad. Al irnos, la voz del sintetizador de Paco le recuerda a María José que nos dé su libro, El viaje es la recompensa (La esfera), donde cuenta lo que ha aprendido de su mal. Antes, le pregunto.

P. ¿Hay placeres en su vida?

R. Pocos. Disfruto del disfrute de los míos. Sin ellos no viviría.

P. ¿Qué es la vida, para alguien que conoce la salud y la enfermedad, la pobreza y la riqueza, dar 240 vueltas al mundo y la cárcel del cuerpo?

R. La vida es amor. No como, no hablo, no huelo, no me muevo, pero amo y sueño. Amaré la vida hasta el último segundo.

P. Ha elegido vivir. Podía no haberse hecho la traqueostomía y acabar con su sufrimiento, pero, ¿le gustaría, simplemente, no despertar mañana?

R. Siempre quiero despertar mañana. Plantaría un árbol aunque el mundo se acabara mañana.

P. ¿Comprende a quien decide no seguir?

R. Lo respeto profundamente. El Estado debe garantizar la supervivencia a quien decida continuar. Es el reto de la Fundación. Que la supervivencia no dependa del poder adquisitivo.

P. Imagine que me diagnosticaran ELA. Dígame algo que no pueda encontrar en Internet.

R. Vive cada minuto como si fuera el primero de tu vida.

 

Evento en el Hotel Avenida Palace de Barcelona

Evento en el Hotel Avenida Palace de Barcelona

Evento benéfico a favor de la Fundación Mencía en el Hotel Avenida Palace de Barcelona.

La Fundación MENCÍA, celebró el pasado 6 de junio en el hotel Avenida Palace de Barcelona, un evento benéfico, cuyos beneficios fueron alrededor de 35.000 euros que se destinarán a financiar un proyecto en el Instituto Salk de San Diego (EEUU) desarrollado por el profesor Juan Carlos IZPISÚA.

El acto se inició con unas palabras de la presidenta de la Fundación MENCÍA, Doña Isabel Lavín de la Cavada que agradeció a los sponsors y colaboradores que habían hecho posible la celebración del acto y la generosidad de todos los asistentes por unirse a la causa de la Fundación MENCÍA.

Seguidamente, se inició la charla científica y la primera ponencia le correspondió al Dr. Françesc Palau, Director del IPER (Instituto Pediatrico de Enfermedades Raras) del Hospital Sant Joan de del de Barcelona, quien destacó la importancia y necesidad de la investigación en todos los aspectos de la ciencia, pero en particular en las enfermedades raras, las grandes olvidadas, para seguir avanzando.

A continuación, intervino la Catedrática y Especialista en Bioquímica Dra. Fatima Bosch, experta en Terapia Génica que nos habló de los grandes avances conseguidos por su grupo con la enfermedad de San Filippo.

Los dos científicos hicieron especial hincapié en la relación existente entre los beneficios de los resultados de la investigación de la enfermedades raras y el resto de las enfermedades más prevalentes que nos afectan a todos.

Finalizó la charla D. Borja García-Nieto, patrono de la Fundación MENCÍA  recordando lo importante que es la solidaridad y la importancia de dejar un mundo mejor, para los que vienen detrás.

Como viene siendo habitual, en los evento de la Fundación, el acto concluyó con un fantástico sorteo y una subasta de exclusivos regalos donados para la ocasión que fue presentado por el anfitrión del hotel D. Juan Gaspart.

 

SPONSOR PRINCIPAL

Fundación MANUEL LAO

COLABORADOR INSTITUCIONAL

WERFEN

COLABORADORES

OXIGEN y LUCTA

AGRADECIMIENTOS

COMERCIAL ESCOLA

RESTAURANTE TAKTIKA BERRI

SANTIVERI

TRUE TASTE BCN

MARTA ́s LEMON PIE

NATURA BISSE

 

SUBASTA:

Raqueta RAFA NADAL

Camisetas FCB, ESPAÑOL

RED CAHAMPION MADRID

CUADRO PINTADO POR MENCÍA

MEDALLA Y LIBRO DONADOS POR EL SANTO PADRE PARA EL EVENTO

 

Vídeo del evento



Fotos del evento

Documentados 17 casos inéditos de herencia de ADN mitocondrial paterno

Un nuevo estudio desbarata un dogma de la biología al encontrar transmisión genética de este orgánulo celular por vía masculina.

Cuando los padres de un niño de cuatro años lo llevaron al Hospital Infantil de Cincinnati, Ohio (EE UU) por su fatiga y debilidad muscular, nadie esperaba que su caso fuera a desatar una investigación científica que reescribirá los libros de texto. Eso es justamente lo que ha ocurrido: en un estudio publicado la semana pasada en la revista PNAS, los médicos describen cómo encontraron en el niño ADN mitocondrial heredado por vía paterna, algo que hasta ahora se creía imposible.

La transmisión de mitocondrias por parte del padre solo se ha observado, de manera excepcional, en un grupo muy reducido de animales, que incluye las ovejas, los ratones y las moscas del vinagre. Descubrirlo en personas echa por tierra un dogma de la genética y tiene implicaciones para el estudio de la evolución humana y para el diagnóstico y tratamiento de ciertas enfermedades. En análisis sucesivos los médicos observaron el mismo fenómeno en nueve familiares del chico, además de otras siete personas ajenas a la familia.

Inicialmente, el pediatra y genetista Taosheng Huang, que es el autor principal del estudio, sospechó que el pequeño podría tener una enfermedad mitocondrial. Las mitocondrias, los orgánulos encargados de dar energía a las células, portan un complemento propio de ADN, diferente al que se guarda en el núcleo celular. Ciertas mutaciones en alguno de los 37 genes mitocondriales, heredados en casi todos los animales exclusivamente por vía materna, producen enfermedades raras. Gracias a la secuenciación de su genoma, los médicos observaron que el niño no tenía ninguna mutación conocida de enfermedad mitocondrial, pero había diferencias entre el ADN de algunas de sus mitocondrias y las demás. Incrédulo, Huang pidió que se repitiera la muestra genética y envió parte de ella a dos laboratorios independientes para que la analizaran.

Los resultados no dejaron lugar a dudas: sus células portaban dos tipos de mitocondrias con genomas diferentes. El motivo, destapado tras examinar a toda la familia, es que su madre había heredado algunas mitocondrias paternas, además de las habituales por línea femenina. Solamente un caso estudiado por investigadores daneses en 2002 —verificado en Estados Unidos dos años más tarde— había documentado herencia mitocondrial paterna en una persona. Desde entonces no se había vuelto a observar el fenómeno, por lo que muchos pensaban que hubo un error en el análisis original.

Cuando un espermatozoide fecunda un óvulo, normalmente se activan mecanismos moleculares para destruir todas las mitocondrias masculinas. Se cree que esto puede ser una adaptación evolutiva para facilitar la coordinación entre el genoma mitocondrial y el nuclear. Otra teoría postula que la herencia exclusivamente materna ofrece protección contra el ritmo elevado de mutaciones que se da en el ADN mitocondrial de los espermatozoides. En cualquier caso, el embrión normalmente crece solo con mitocondrias de la madre.

Huang y su equipo creen que los casos de herencia mitocondrial biparental se deben a la mutación de un gen en el núcleo, no en las mitocondrias. Desde el genoma nuclear se coordina el proceso de destrucción de los componentes celulares que sobran una vez completada la fecundación. Según contó al canal estadounidense Nova la bióloga del desarrollo Florence Marlow, de la Escuela de Medicina de Icahn en el Monte Sinaí de Nueva York, un fallo en este proceso puede permitir la supervivencia de las mitocondrias masculinas que se infiltran en el óvulo. El cigoto acaba con mitocondrias genéticamente distintas, una por cada progenitor, y estas proliferan en las divisiones celulares posteriores. Los autores del estudio estiman que uno de cada 5.000 bebés podría heredar ADN mitocondrial paterno de esta forma.

La herencia de ADN mitocondrial paterno podría afectar al conocimiento científico sobre la evolución humana y al tratamiento de ciertas enfermedades genéticas

Si es así, los descubrimientos podrían afectar al conocimiento científico sobre la evolución humana. Dado que el ADN mitocondrial de una madre en principio nunca se recombina con el del padre, constituye un certificado de identidad genética estable para cada línea materna de la genealogía humana. Al identificar dos poblaciones humanas con genomas mitocondriales parecidos en distintos puntos del planeta, se puede inferir que tuvieron un ancestro femenino común, y se puede calcular aproximadamente hace cuánto, conocido el ritmo al que se acumulan nuevas mutaciones en el ADN mitocondrial.

Estos cálculos se basan en la suposición —ahora demostrada incorrecta— de que los hombres nunca pasan mitocondrias de los espermatozoides a sus hijos. Queda por determinar si los casos excepcionales de herencia biparental afectarán a la eficacia de las técnicas de estudio genealógico, aunque los autores afirman que estos casos “no parecen haber dejado una marca detectable en el registro genético de la humanidad”.

Por otra parte, el hallazgo abre nuevas posibilidades médicas. “Dada la implantación cada vez más amplia de las metodologías de secuenciación genómica en el ámbito clínico, los laboratorios clínicos que analicen ADN mitocondrial deben prestar atención a los datos de secuenciación para detectar esta rara, aunque posible, herencia biparental”, dice Miguel Ángel Martín, investigador clínico de enfermedades mitocondriales en el hospital 12 de Octubre de Madrid.

Actualmente, las mujeres con enfermedades mitocondriales tienen la posibilidad en algunos países de gestar bebés sanos con la técnica de los “tres padres genéticos”, gracias a una donante de mitocondrias. Si se descubren los genes nucleares que regulan la herencia mitocondrial, en un futuro se podría inducir la transmisión de las mitocondrias paternas para prescindir de la donante. Además, dice Martín, “si se encontrara ese factor o gen responsable nuclear, es predecible que las posibilidades de tratamiento y asesoramiento genético serían similares a las existentes para otras enfermedades genéticas”.

La edición genética repara piel de mariposa en un ensayo con ratones

La prueba usa la técnica del CRISPR para eliminar la mutación maligna de las células madre.

Un ensayo publicado en Molecular Therapy ha conseguido reparar hasta un 80% de un tipo de piel de mariposa humana que se mantuvo injertada en un ratón. El trabajo utiliza la novedosa técnica del CRISPR, pero solo en una de sus posibilidades: para cortar un trozo (exón) mutado del gen col7A1, que está sobreexpresado. “Por eso es tan eficaz”, dice Marcela Ríos, investigadora del CIEMAT (Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas). Si en vez de cortar hubiera habido que añadir una secuencia de ADN, la eficacia bajaría, dice la investigadora.

Piel de mariposa es el nombre común de una serie de enfermedades poco frecuentes conocidas técnicamente como epidermólisis bullosa. La denominación hace mención a las ampollas que aparecen en los afectados, que cuando se explotan causan pequeñas lesiones y retracciones que hay que estar curando (se pueden emplear hasta cuatro horas al día para ello) y que cicatrizan muy mal. Además, el deterioro de la piel, la primera protección del ser humano, puede suponer problemas añadidos de infecciones, y también puede afectar a otros órganos y causar dolencias gastrointestinales, en ojos, laringes, dientes, problemas hematológicos, sobreinfecciones generalizadas y deterioro del estado general, detalla la Federación Española de Enfermedades Raras (Feder).

Se calcula que solo en España hay unos mil afectados, y que en el mundo uno de cada 50.000 recién nacidos la desarrollará, según la asociación Debra.

La técnica probada se dirige a una de las variantes de esta enfermedad, ligada con ese gen, que fabrica el colágeno. Es muy frecuente entre los afectados de España, pero no es la única causa, advierte la investigadora. Cuando el colágeno es deficiente, las capas de la piel, dermis y epidermis, se separan, explica la investigadora, lo que causa su fragilidad. Al quitarle un trozo, la molécula cumple con su función de ligar las capas dérmicas.

El esquema del tratamiento

En el ensayo se tomaron células madre de la piel de un afectado (queratinocitos) y se cultivaron como se hace para tratar quemados. Luego, se injertaron en ratones modificados genéticamente para que no tuvieran respuesta inmunitaria al trasplante. Palacios cree que el hecho de que el ensayo sea mixto (células humanas en animal) facilitará que se pruebe en personas, pero, como es habitual, llama a la calma. En ellas, el proceso consistiría en ir injertando parches de piel curada.

La técnica CRISPR va a revolucionar la edición genética por su precisión, ya que permite elegir dónde se incorporan los genes que se quieran añadir y dónde se quiere cortar. Ya en estos momentos es especialmente útil para las enfermedades con un solo gen implicado, como son muchas de las raras, afirmaron este fin de semana en un congreso en Oviedo los investigadores César Nombela (actualmente rector de la Universidad Menéndez Pelayo) y Mario Fernández Fraga (Consejo Superior de Investigaciones Científicas). En su origen están los trabajos del español Francisco Mójica. Pero aún no hay tratamientos aprobados basados en ella, y hay muchas dudas sobre posibles usos poco éticos, como manipular embriones para cambiarle aspectos que no sean curativos, sino estéticos (color de pelo, por ejemplo) o por otros criterios (intentar modificar los rasgos de una etnia).

¿Qué es la distrofia muscular de Duchenne? | Síntomas, causas y cómo tratar la enfermedad.

Desorden progresivo del músculo.
El cambio patológico clave de la distrofia muscular de Duchenne es la mionecrosis. En una fase temprana, las fibras necróticas aparecen hinchadas, homogéneas y profundamente eosinófilas (Shutterstock)

La distrofia muscular de Duchenne (DMD), es un tipo de distrofia muscular que aparece durante la infancia, normalmente entre los tres y los cinco años. Está causada por la mutación de un gen, el DMD, que codifica la distrofina, una proteína que ayuda a fortalecer las fibras musculares y las protege frente a las lesiones. Provoca dependencia y limita los años de vida. Afecta a uno de cada 3.500 niños en el mundo aunque también puede afectar a niñas.

La distrofia muscular de Duchenne es causada por un defecto en el gen DMD, que se encuentra en el cromosoma X, y que no codifica la distrofina, la proteína más grande del genoma humano que se une a la membrana del músculo para mantener la estructura de las células musculares. Sin esta proteína los músculos no funcionan de forma correcta sufriendo una degeneración rápida y progresiva hasta que mueren. Las células musculares destruidas son reemplazadas por tejido conectivo (fibrótico) que ocasiona contracturas y rigidez muscular.

La distrofia muscular de Duchenne es causada por un defecto en el gen DMD, que se encuentra en el cromosoma X, y que no codifica la distrofina, la proteína más grande del genoma humano que se une a la membrana del músculo para mantener la estructura de las células musculares. Sin esta proteína los músculos no funcionan de forma correcta sufriendo una degeneración rápida y progresiva hasta que mueren. Las células musculares destruidas son reemplazadas por tejido conectivo (fibrótico) que ocasiona contracturas y rigidez muscular.

Entre las sustancias que se escapan del interior de la célula muscular hacia el torrente sanguíneo destaca la liberación de creatina quinasa o creatina fosfo quinasa (CPK), que participa en la producción de energía que requiere el músculo para su buen funcionamiento. La CPK eleva su valor en sangre de 10 a 100 veces (el valor normal que es de 0 a 200).

Los casos de distrofia muscular de Duchenne suelen ser hereditarios, normalmente por madres portadoras de la enfermedad, pero también puede presentarse por mutación espontánea en familias sin antecedentes conocidos de la patología.

Los signos y síntomas suelen aparecer en niños varones entre los tres y los cinco años y avanzan con rapidez. A los doce años suelen necesitar silla de ruedas. Los primeros síntomas son:

– Caídas frecuentes.

– Debilidad en los músculos cercanos al tronco y la pelvis. Dificultad para levantarse desde una posición horizontal o cuando están sentados.

– Problemas para correr y saltar.

– Andar de pato.

– Pantorrillas con músculos grandes por la acumulación de grasa.

– Dolor y rigidez muscular.

– Dificultad de aprendizaje.

– Síntomas que pueden aparecer a medida que avanza la enfermedad.

– Dificultad para respirar.

– Debilidad del músculo cardiaco.

– Fatiga e inflamación de los pies.

– Problemas respiratorios por debilidad en los músculos respiratorios.

– Problemas de deglución que pueden llevar a neumonía por aspiración.

– Escoliosis.

El especialista puede sospechar de estar frente a un caso de distrofia muscular de Duchenne cuando hay debilidad en la parte superior de las piernas y en la pelvis. Una prueba es que el paciente tenga que levantarse de una posición en cuclillas usando las manos y los brazos lo que indica falta de fuerza muscular en cadera y muslos.

Un análisis de sangre puede confirmar una presencia elevada de creatina quinasa en sangre y también de aspartato transaminasa y alanina transaminasa. En este punto se suele derivar los pacientes al neurólogo. El resto de pruebas de confirmación de diagnóstico son:

– Electromiografía.

– Biopsia muscular.

– Examen genético.

No hay un tratamiento específico para la DMD por lo que el tratamiento se focaliza en el tratamiento y control de síntomas y en la mejora de la calidad de vida del paciente. El tratamiento y seguimiento debe ser multidisciplinar e incluir: – Fisioterapia.

– Logopedia.

– Hidroterapia.

– Equinoterapia.

– Programa de nutrición.

– Valoraciones de la fuerza muscular y del rango de movimiento.

– Soluciones ortopédicas para mejorar la capacidad de movimiento, como muletas y sillas de ruedas.

– Evaluación de la función respiratoria.

– Dispositivos de ayuda para reducir las dificultades respiratorias sobre todo por la noche.

– Evaluación de la función cardiaca.

A nivel farmacológico el Eteplirsén puede ser la opción para el tratamiento de algunas formas de DMD. La terapia de referencia son los corticoesteroides como la prednisona o deflazacort que reducen la inflamación y ayuda a mejorar la fuerza y la función de los músculos. Ante la aparición de miocardiopatía dilatada (corazón grande y débil) existe medicación y, en casos graves, se puede llegar a plantear un trasplante de corazón.

No existen medidas preventivas frente a la DMD pero mantener una nutrición adecuada, con alto contenido de fibra y proteínas, previene la obesidad, la deshidratación y el estreñimiento.

Es conveniente que el programa de ejercicios incluya ejercicio aeróbico de bajo impacto como caminar o nada y ejercicios de amplitud de movimiento para mejorar la flexibilidad de las articulaciones.

Cugamicina: una molécula de pequeño tamaño muestra gran potencial en el tratamiento de la distrofia miotónica en un modelo en ratón

Amparo Tolosa, Genotipia

Investigadores del Instituto Scripps de Investigación han desarrollado una molécula de pequeño tamaño que muestra gran potencial terapéutico para el tratamiento de la distrofia miotónica de tipo 1 en células de pacientes y en un modelo en ratón de la enfermedad.

Alicia Angelbello y Mathew D Disney, primera autora y director del trabajo, respectivamente. Ambos investigadores han contribuido a la identificación de una nueva molécula con potencial para el tratamiento de la distrofia miotónica de tipo 1. Imagen: Instituto Scripps de Investigación.

La distrofia miotónica de tipo 1 es una enfermedad neuromuscular hereditaria caracterizada por la presencia de debilidad muscular, miotonía -contracción prolongada de los músculos, e incapacidad para relajarlos después- daños multiorgánicos y otros síntomas. Esta distrofia muscular, que afecta a aproximadamente una de cada 8 000 personas, sigue un patrón de herencia autosómico dominante (es suficiente  que una de las dos copias del gen esté alterada para que la enfermedad se manifieste)  y está causada por la repetición anómala de un fragmento de ADN en el gen DMPK. Las personas sanas suelen mostrar entre 5 y 34 repeticiones CTG en la región terminal del gen. Sin embargo, la expansión anormal de estas repeticiones CTG lleva a que cuando el gen se transcribe a ARN genere un ARN mensajero excesivamente largo que forma lazos y secuestra a diversas proteínas, impidiendo que realicen su función habitual, lo que compromete el correcto funcionamiento de la célula.

Los investigadores han desarrollado una molécula pequeña, constituida por una molécula de unión al ARN y un agente citotóxico que fragmenta ácidos nucleicos, que reconoce la estructura formada por la expansión de repeticiones CUG en el ARN y la fragmenta, evitando que secuestre a otras proteínas.

El equipo ha probado la molécula, denominada cugamicina,  en células derivadas de pacientes y en un modelo en ratón de la enfermedad. En ambos casos, los investigadores observaron que la cugamicina reconoce de forma específica las copias de ARN mensajero con una expansión patológica en el número de repeticiones y deja intactas las copias del gen funcionales.  Esta es una ventaja sobre otra de las estrategias planteadas hasta el momento, los oligonucleótidos antisentido dirigidos a las repeticiones CUG, que no discriminan si las repeticiones corresponden a un fragmento de longitud no patológica o a un fragmento con expansiones de la repetición.

La cugamicina es una molécula pequeña, constituida por una molécula de unión al ARN y un agente citotóxico, bleomicina, que fragmenta ácidos nucleicos, que reconoce la estructura formada por la expansión de repeticiones CUG en el ARN y la fragmenta. Imagen: estructura química de la bleomicina.

El tratamiento con cugamicina no solo recupera los patrones de expresión normales de las células afectadas sino que mejora significativamente (hasta en un 98%) los síntomas de la distrofia miotónica de tipo 1 en un modelo preclínico en ratón de la enfermedad, lo que podría suponer una prometedora estrategia terapéutica para los pacientes. “El hecho de que podemos mejorar los defectos musculares y genéticos en ratones DM1 con las moléculas que hemos hecho en el laboratorio es un paso significativo en el aprendizaje de cómo tratar esta enfermedad”, señala Alicia Angelbello, investigadora en el Instituto Scripps y primera autora del trabajo.

Los resultados del trabajo podrían tener relevancia clínica más allá de la distrofia miotónica de tipo 1 ya que muestran la viabilidad de identificar moléculas pequeñas dirigidas a actuar sobre ARNs con características concretas y utilizarlas con fines terapéuticos en enfermedades producidas por alteraciones en estos ARNs.  De momento, los investigadores reconocen que aunque presentan un gran potencial, los resultados todavía son preliminares y deberán evaluarse los efectos a largo plazo antes de proceder a llevar a cabo ensayos clínicos en pacientes humanos.

“Los resultados sugieren que nuestra tecnología puede ser utilizada para tratar distrofia miotónica de tipo 1 y categorías similares de enfermedades hereditarias, sin efectos secundarios no deseados”, señala Disney. “Hay un gran potencial en tratar con fármacos el ARN de todas estas enfermedades”.

Referencia: Angelbello AJ, et al. Precise small-molecule cleavage of an r(CUG) repeat expansion in a myotonic dystrophy mouse model. Proc Nat Ac Sci. 2019. Doi: https://doi.org/10.1073/pnas.1901484116

Fuente: Leading cause of muscular dystrophy in adults responds to new treatment. https://www.scripps.edu/news-and-events/press-room/2019/20190401-disney-muscular-dystrophy.html

Caracterización clínica y mutacional de pacientes con leucemia linfocítica crónica con múltiples ganancias cromosómicas

Células B en leucemia linfocítica crónica

La leucemia linfocítica crónica (LLC) es un cáncer hematológico que se caracteriza por la acumulación progresiva de linfocitos B maduros en la sangre, la médula ósea y el tejido linfático. Esta enfermedad es muy heterogénea a nivel clínico debido en gran medida a la gran variabilidad de defectos genéticos que pueden presentar las células tumorales de cada paciente. Una de las técnicas que se utiliza para identificar anomalías cromosómicas que ayuda a definir el pronóstico de los enfermos es la hibridación in situ fluorescente (FISH). De los pacientes con LLC a los que se realiza un estudiocitogenético de FISH, aproximadamente el 80% presentan alteraciones cromosómicas. Entre ellas, la deleción del brazo largo del cromosoma 13 [del(13q)] se asocia con buen pronóstico, la trisomía 12 con pronóstico intermedio, y la deleción del brazo largo del cromosoma 11 [del(11q)] y la deleción del brazo corto del cromosoma 17 [del(17p)] con pronóstico desfavorable.

Identificación de un pequeño subgrupo de pacientes de leucemia linfocítica crónica con ganancias cromosómicas y mal pronóstico

Un primer estudio retrospectivo con 1 359 enfermos de LLC analizados mediante FISH en el Hospital Universitario de Salamanca permitió identificar 7 pacientes que tenían células tumorales con ganancias de material cromosómico en al menos tres de las cinco sondas usadas mediante la técnica de FISH (11q22/ATM, 12q13, 13q34, 14q34/IGH y 17p13/TP53) (González-Gascón y Marín I, et al. 2016). Estos resultados sugerían que este pequeño grupo de enfermos presentaban un cariotipo hiperdiploide caracterizado por la presencia de más de 46 pares de cromosomas. La hiperdiploidía es una anomalía citogenética muy conocida en otras neoplasias hematológicas como la leucemia aguda linfoblástica, el mieloma múltiple, o la leucemia mieloide aguda. Se asocia con un pronóstico favorable en mieloma múltiple y leucemia linfoblástica aguda infantil. Por el contrario, en la LLC hemos descrito que es un evento citogenético muy poco frecuente (menos del 1% de las LLCs), y se asocia con mal pronóstico. En comparación con un grupo control de pacientes de LLC sin hiperdiploidía, las LLCs con hiperdiploidía presentaban de manera significativa menores niveles de hemoglobina, mayores niveles de LDH, estadios clínicos de Rai avanzados, y un mayor porcentaje de casos con hepatomegalia. Además, un mayor porcentaje de pacientes no presentaban mutaciones en la cadena pesada de las inmunoglobulinas. Todos estos marcadores pronósticos clínicos y biológicos se asocian con un curso clínico desfavorable en la LLC.

Seis de los siete pacientes de LLC con hiperdiploidía necesitaron tratamiento durante el curso de su enfermedad. Cabe destacar que el tiempo hasta el primer tratamiento era significativamente menor en el grupo de enfermos con hiperdiploidía respecto al grupo control (1 mes versus 63 meses). También presentaron una supervivencia global significativamente menor (66 meses versus 147 meses). En general, la LLC es una enfermedad asintomática al diagnóstico y la mayoría de los pacientes no necesitan tratamiento. Por tanto, hemos definido un subgrupo de pacientes de LLC de alto riesgo que, aunque no es común, presenta un pronóstico muy adverso.

Análisis FISH de los cromosomas humanos, técnica para identificar anomalías cromosómicas. En la imagen se muestran los cromosomas teñidos y sondas fluorescentes correspondientes a algunos centrómeros, que revelan una traslocación entre cromosomas.

Presencia de alteraciones genéticas en genes involucrados en respuesta al daño del ADN

Resultados previos en otras neoplasias han descrito que la hiperdiploidía se relaciona con la inestabilidad genética debido a defectos en el gen TP53. Así, en un segundo estudio nuestro grupo planteó analizar el perfil mutacional de los enfermos de LLC con hiperdiploidía (Hernández-Sánchez M, et al. 2019). Para ello, en el laboratorio se diseñó un panel de 54 genes incluyendo los genes más frecuentemente mutados en la LLC e involucrados en su patogénesis para analizar la presencia de mutaciones somáticas mediante secuenciación masiva. En primer lugar, se observó que la frecuencia de genes mutados es más alta que en una cohorte de LLCs sin seleccionar y al diagnóstico, siendo los genes más frecuentemente mutados TP53 (43%), ATM(29%), SF3B1 (29%) y BRAF (29%). Además, el 62% de las mutaciones habían sido descritas en genes previamente asociadas con mal pronóstico en la LLC (ATM, TP53, SF3B1, BRAF, NOTCH1, RPS15).

Al analizar qué alteraciones genéticas podrían estar relacionadas con el cariotipo hiperdiploide de estos enfermos, se observó que la mayoría de estos pacientes (72%) tenían deleciones o mutaciones en genes como TP53 o ATM. La inactivación de estos genes involucrados en el mecanismo de respuesta a daño del ADN se ha asociado con una mayor inestabilidad genómica. Tres de los pacientes tenían alteraciones en TP53: uno tenía TP53 mutado, y los otros dos tenían mutación y pérdida de TP53 (la deleción fue descrita mediante FISH). Dos de estos pacientes tenían mutado también SF3B1, un gen conocido por su papel en la maquinaria de splicing del ARN, pero que recientemente se ha descrito que mutaciones en este gen pueden llevar a un fallo en la respuesta del daño del ADN. También uno de los enfermos con TP53mutado presentaba una mutación en el gen RPS15, que se ha relacionado con alteraciones de TP53 y se ha descrito como un nuevo driver de la LLC. Por otra parte, dos casos tenían alteraciones en ATM: uno tenía una mutación, mientras que el otro tenía un defecto bialélico de este gen debido a la presencia de mutación y deleción. Llama la atención que estos dos pacientes presentaban mutaciones en el gen BRAF. Este oncogén desempeña un papel importante en la ruta biológica RAS/MAPK/ERK, y recientemente se han descrito que defectos en esta vía de señalización se asocian con mal pronóstico en la LLC.

Al comparar las mutaciones identificadas en el grupo de pacientes con hiperdiploidía y en el grupo control sin este perfil citogenético, se observó un porcentaje significativamente mayor de enfermos con mutaciones genéticas involucradas en respuesta al daño del ADN (72% versus 12%), y que podrían resultar en una mayor inestabilidad genómica en estos pacientes. De hecho, la media de mutaciones fue significativamente mayor en los enfermos con hiperdiploidía.

Los investigadores analizaron qué alteraciones genéticas podrían estar relacionadas con el cariotipo hiperdiploide de algunos de los enfermos

Será necesario integrar estos conocimientos clínicos y genéticos en cohortes más numerosas de pacientes de LLC para confirmar los resultados observados en este subgrupo de LLCs con tan baja incidencia. En este sentido, se debe recordar el contexto de envejecimiento que sufre la población española que tiene la esperanza de vida más elevada de toda la Unión Europea, lo que supondrá un aumento de las enfermedades crónicas en los próximos años. Por ello, serán de especial relevancia para el futuro la realización de estudios de investigación dirigidos a profundizar en el conocimiento de neoplasias como la LLC. En paralelo, la práctica de estudios funcionales permitirá validar los defectos en la respuesta y la reparación de daño de ADN en células primarias de enfermos de LLC con hiperdiploidía. Con el objetivo de aprovechar los defectos de las células tumorales para inducir su muerte, la letalidad sintética podría presentarse como una aproximación ideal de medicina personalizada en este subgrupo de pacientes diagnosticados de LLC.

Estos trabajos han sido financiados por el Fondo de Investigación Sanitaria (PI15/01471 y PI18/01500) del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) cofinanciado por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) “Una manera de hacer Europa”. MHS ha recibido financiación de la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (FEHH-Janssen).

La edición del genoma in vivo en neuronas alivia síntomas del Alzhéimer en un modelo en ratón

Investigadores de la Universidad Dongguk, en Seul, han desarrollado unas nanopartículas con el sistema de edición del genoma CRISPR-Cas9 que son capaces de modificar in vivo las células nerviosas y aliviar los síntomas del Alzhéimer en un modelo en ratón.

La enfermedad de Alzheimer es un trastorno neurodegenerativo caracterizado por la pérdida progresiva de la memoria junto con otras funciones. El riesgo a desarrollar enfermedad de Alzhéimer aumenta con la edad, por lo que, ante el incremento en la esperanza de vida que se ha producido en gran parte del mundo, se espera que el número de afectados aumente significativamente en los próximos años. Esta situación hace imperante la investigación de aproximaciones terapéuticas a la enfermedad.

Las neuronas son células diferenciadas que no se dividen y su difícil acceso complica cualquier intento de que los componentes de cualquier sistema de edición del genoma lleguen al ADN

El sistema de edición del genoma CRISPR se ha presentado como una herramienta de gran potencial en el tratamiento de las enfermedades genéticas, especialmente aquellas en las que las células a modificar constituyen un reservorio fácilmente accesible. En este sentido las células nerviosas, como aquellas que se ven afectadas por el Alzhéimer, ofrecen un reto adicional para la edición del genoma. Las neuronas son células diferenciadas que no se dividen y su difícil acceso complica cualquier intento de que los componentes de cualquier sistema de edición del genoma lleguen al ADN, localizado en su núcleos celulares.

El equipo de investigadores de la Universidad de Dongguk en Seul ha abordado con éxito la modificación in vivo de las células nerviosas en un modelo en ratón de Alzhéimer. Para hacer llegar la terapia a las células diana, los investigadores diseñaron unos complejos nanoscópicos compuestos por un péptido anfifílico (caracterizado por tener un extremo polar soluble en agua y un extremo hidrofóbico) y los componentes del sistema CRISPR (una enzima que corta el ADN y un ARN guía que la posiciona en la posición correcta del ADN).  La adición del péptido a los componentes del sistema CRISPR llevaba a la formación de complejos esféricos que pueden atravesar la membrana de las células neuronales.

Los componentes CRISPR utilizados en el estudio estaban dirigidos a inhabilitar el gen Bace1, que codifica para una enzima necesaria para la producción de los péptidos beta-amiloide, que cuando se acumulan constituyen uno de los rasgos típicos de la patología de la enfermedad de Alzheimer.

Los investigadores inyectaron los nanocomplejos en la corteza cerebral de ratones  y  observaron una disminución en la expresión de Bace1 en los animales tratados, respecto a los animales control y no detectaron inflamación o toxicidad, lo que apuntaba a que su utilización podría tener una relevancia terapéutica.

Región cerebral del hipocampo en ratón.

Una vez confirmada la efectividad de la estrategia para reducir la expresión de Bace1, los investigadores utilizaron la misma aproximación para evaluar su efecto en ratones modelo para el Alzhéimer. Para ello, inyectaron los nanocomplejos en el hipocampo, un área cerebral relacionada con la memoria, de los ratones modelo. El equipo observó que el tratamiento reducía la acumulación de placas de proteína beta-amiloide y los animales mostraban mejoras en su ejecución de tareas y otros rasgos observados en el modelo animal.

Los resultados del trabajo plantean una estrategia de edición del genoma basada en CRISPR como potencial tratamiento frente a la enfermedad de Alzheimer. Sin embargo todavía es pronto para hablar de un ensayo clínico en pacientes. De momento, los investigadores han demostrado que es posible modificar el ADN de neuronas in vivo en ratones modelo para la enfermedad. Por delante queda optimizar el sistema para estimar las dosis más adecuadas y desarrollar sistemas de administración a las células diana, así como evaluar sus efectos a largo plazo y  confirmar su seguridad, puesto que no hay que olvidar que la edición del genoma sería irreversible.

 



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